miércoles, 16 de mayo de 2012

Desde un rincón de la nada te materialices.

Dime cómo arrancarte de mis sueños, dime cómo puedo olvidar que existes, que te prefiero a todo lo demás, que te necesito más que el aire, que muero cuando te alejas, que no quiero ni puedo vivir lejos de ti, que iría contigo al fin del mundo y más allá, que te busco en mi rincón favorito deseando que desde la nada te materialices a mi lado para no irte jamás.

A Carlos Fuentes.

Hoy México pierde una de sus mayores fuentes de inspiración. Se ha ido su ensayista, novelista, poeta, abogado, diplómatico, máximo representante del boom literario de la escritura latinoamericana junto a otros grandes como Gabriel García Márquez. Sin duda, hoy es uno de esos días grises en que tratamos de aferrarnos a la obra que deja el hombre que marcha con la esperanza de no perderlo del todo.

martes, 3 de abril de 2012

Escribir la rabia.

Escribir la rabia no es más que dejar que salga de uno mismo, que fluya y tinte las palabras, las envuelva en una especie de nebulosa de dolor y frustración y las precipite contra el papel. Escribir la rabia es sacarse el corazón del pecho y dejar que cada latido enfurecido haga retumbar la habitación. Escribir la rabia no es más que escupir la sangre que nos llena la boca, y llorar la que nos nubla la vista. Es fijar la mirada en un punto y quemarlo.

¿Sabes qué? No me importa.

¿Sabes qué? No me importa nada que no me veas. No me importa sufrir por ti y tu maldito amor lo que no está escrito y más. No me importa que la prefieras a ella. No me importa no estar en ti como está ella. No me importa irme a la cama sabiendo que te quedarás para esperarla. Y ¿sabes por qué? Porque en el fondo me importa.

Verá doctor, una consultita de nada.

Verá doctor, últimamente ando muy preocupada. Hace cosa de pocos días me noto un dolor constante en el pecho, agudo, punzante, que se esparce por mi cuerpo. Llámeme loca pero creo que están haciendo nido en mí unos celos que no son normales. Me devoran por dentro. No paro de envidiarla a ella porque le tiene loquito. Si por mí fuera todos los males de este mundo podrían caer sobre sus hombros, los de ambos. ¿Qué ve en ella para no ver nada en mí? ¡Qué desesperación! ¿Tiene cura lo mío doctor? 

jueves, 16 de febrero de 2012

El vicio de la tristeza.

Dicen que la tristeza es un vicio. Sin saberlo me he enganchado a esta mala droga. Empecé tonteando con ella, pensando que un nuevo día me haría olvidarla.., sin embargo y para mi desgracia, no ha sido así. Ahora es mi fiel compañera, la que me sigue a todas partes y por más que intento alejarme de ella, no sé cómo se las apaña, pero me hace recaer. No puedo evitar pensar en ella a cada instante. Todo cuanto me sucede me obliga a recordarla, a tenerla presente. No sé cómo deshacerme de ella porque me ha invadido y ha invadido cada rincón de mi casa. No puedo echarla así como así, porque despedirme de ella sólo me hace sentir aún más pena.

martes, 7 de febrero de 2012

Pase lo que pase.

Pase lo que pase que me queden la escritura y las ganas de escribir. No concibo una vida alejada de las palabras. Por más que intento alejarme, siempre vuelvo a ellas arrepentida, sumisa, dispuesta a entregarme en cuerpo y alma y a encontrarlas de entre el barullo que hay en mi mente para lanzarlas con frenesí sobre el papel. Pase lo que pase en este incierto vivir que no me fallen las palabras, que a fin de cuentas son mis más fieles compañeras.